Alineaciones_ fontanela_Bregma_2.jpgOsteopatía Craneal en bebés.

Las lesiones mecánicas del cráneo del bebé son más o menos habituales, la utilización tanto necesaria como no de los forceps , ventosas... pueden ser perjudiciales para el nacimiento del niño.

Al nacer, el cráneo del bebé se repliega provocando superposiciones óseas. Esto en gran medida se normalizará en el momento del parto. El primer llanto del niño sirve para desplegar este superposicionamiento de los huesos del cráneo del bebé, si hay alguna tensión que persista en las fontanelas, el bebé de forma instintiva intentará corregirlo.

Un bebé no llora por que sí, siempre hay una razón, aparte de tener hambre o sueño, puede que esté incómodo o molesto por algo que tenga su origen en una disfunción mecánica.

El bebé, para corregir los diferentes traumatismos que pudo sufrir en el momento del parto, se puede llevar la lengua hacia el paladar duro para así poder modificar la posición de una de las estructuras anatómicas más importantes del cuerpo humano: el hueso esfenoides, estructura que en este momento está formada por tres partes unidas por cartílago, y que a su vez, en el momento en el que aparezcan las suturas, articulará con el resto de los huesos del cráneo; cuando el bebé se mete el dedo o la mano dentro de la boca, muchas veces se trata de ésto: empuja el paladar duro hacia arriba, de manera que éste a su vez empuja al hueso vómer, y el vómer simultáneamente a la sínfisis esfeno basilar, que será la unión de hueso esfenoides con el hueso occipital. Al realizar esto liberará tensiones entre los huesos del cráneo, estará haciendo de forma espontánea una Reorganización Tensional Craneal. Lamentablemente esto no siempre funciona al cien por cien, y es posible que necesite ayuda por lo cual si observais que vuestro debé se mete el dedo en la boca, se golpea la cabeza o aprieta en alguna zona de su pequeño cráneo no dudéis en llevarlo a un osteópata que domine la técnica craneal y que además tenga experiencia con bebés y niños.

Un bebé no llora por que sí, siempre hay una razón, aparte de tener hambre o sueño, puede que esté incómodo o molesto por algo que tenga su origen en una disfunción mecánica.

Además de lo traumático que haya podido ser el parto hay otros muchos condicionantes que pueden provocar distintas disfunciones mecánicas en el bebé, éstas pueden ser incómodas o simples molestias, o por otra parte pueden llegar a ser disfunciones importantes que acompañen al bebé el resto de su vida.

Alineaciones_ fontanela_Bregma_3.jpgDesde que nacemos hasta los seis años de edad las articulaciones craneales se van formando gracias a un ligero movimiento que nos acompañará el resto de la vida.

El sistema nervioso humano está constituido por millones de células nerviosas. Estas células nerviosas están separadas, envueltas, nutridas por millones de células gliales. Estas células gliales se contraen de ocho a doce veces por minuto, y es este movimiento el que crea el movimiento del líquido cefalorraquídeo, por lo tanto el sistema nervioso central estará sujeto a movimientos de contracción y relajación, movimientos casi imperceptibles pero no por ello carentes de importancia

Los huesos del cráneo se formarán y se desarrollarán en armonía con el movimiento de sistema nervioso, se ocuparán de su protección.

La forma de cráneo va a condicionar el desarrollo del encéfalo en volumen y forma. Esto quiere decir que las restricciones de movilidad en el periodo de lactancia podrán perturbar la forma general del cráneo, la postura y el desarrollo cerebral, y según el lugar de asiento, influirá en la pérdida de crecimiento, favorecerá el desarrollo de ciertas zonas cerebrales en detrimento de otras.

Nacemos con la cantidad de neuronas máxima. El aumento de volumen del encéfalo es debido a la confección de todas las conexiones y uniones entre las diferentes zonas del cerebro, y esto es lo que constituye el aprendizaje o la creación de los conocimientos y la memoria.

La osteopatía craneal trata las distintas disfunciones mecánicas del cráneo, precisamente este tipo de prácticas son idóneas para realizarlas en el bebé puesto que no entrañan riesgo; la forma en que se trabajan este tipo de disfunciones son sumamente sutiles, sólo a veces, en algunos casos, se hacen pequeñas presiones, nunca superiores a 1 g, lo que puede ser una presión parecida a la que se realiza cuando hacemos una caricia.

Alineaciones_fronto_parietal_occipital_4.jpgLas compresiones de los huesos del cráneo pueden provocar lesiones de tipo mecánico en los pares nerviosos craneales y éstos manifestarse en consecuencia. Imagina el típico cólico del lactante, esta dolencia, se puede dar por tensiones anormales en la base del cráneo del bebé, tensiones que comprimen al décimo par craneal - nervio neumogástrico- , provocando disfunciones en el peristaltismo del tracto digestivo. Imagina un asincronismo en la motilidad del estómago o del hígado con respecto al intestino delgado o intestino grueso, esto provocaría un desajuste en las digestiones del bebé, lo que se convertiría en gases, estreñimiento, diarrea… y por consiguiente dolor y llanto inconsolable.

El cólico lactante es sólo un ejemplo, las disfunciones provocadas por compresiones o tensiones anormales en el cráneo del bebé pueden ser de muchísimos tipos: problemas oculomotores, dificultad para la deglución, otitis...

Por otra parte, podemos encontrarnos con que nuestro bebé no tiene el cráneo bien formado, y le notamos ciertas irregularidades como pueden ser: un parietal más largo que el otro, que un hemilado del hueso frontal esté más abultado, que la base del cráneo esté aplanada o completamente plana... la osteopatía craneal ayuda a resolver o resuelve, dependiendo de la gravedad, estas malas alineaciones de los huesos que componen la estructura craneal.

Escucha_Normalizacion_nervio_vago_sistema_cardio_respiratorio_1.jpgPara mi trabajo es necesario conocer el estado de la conformación anatómica del bebé para así poder saber si su fisiología puede estar alterada producir disfunciones mecánicas que terminan por hacer que el bebé sufra alteraciones.    
           

 

 

Escucha_Normalizacion_pulmones_4.jpgYo personalmente tomo como referencia las alineaciones óseas, las tensiones anormales de las meninges intracraneales, la posición del cráneo con respecto a la columna cervical, la manera en la que el bebé respira, como traga saliva, si sujeta o no la cabeza…    
           

 

 

Escucha_Normalizacion_pulmonar_16.jpgEl método de trabajo que ejecuto es la Reorganización Tensional Craneal; técnica que fui desarrollando durante varios años, introduciéndola junto con el resto de maniobras de la terapia craneosacral. Actualmente está establecida como una técnica de osteopatía craneal en mi libro La terapéutica del movimiento. Esta forma de trabajo tiene como particularidad la manera que tiene de liberar tensiones mientras se normaliza la estructura del individuo; es tan sutil como potente. Esta técnica aprovecha las inercias de los movimientos en su conjunto.

 

Normalizacion_ nervio_vago_sistema_cardio_respiratorio_6.jpgEn el caso de los bebes, además, se sirve del propio proceso del crecimiento para alinear y modelar las asimetrías estructurales óseas del cráneo del bebé sin que este sufra, puesto que el estímulo que se le administra no es ni invasivo ni agresivo; las presiones son mínimas, las direcciones de estas presiones nunca son de tipo compresivo.    

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